Lo que daría por que tu sonrisa alegre mis días por una eternidad,
para que el brillo de tus ojos iluminen con ternura mis espacios,
que la miel de tu boca endulce mis mañanas,
tus manos dibujen mi cuerpo en el lienzo de la sabana por una eternidad
que el rose de tu piel me recuerde la explosión cósmica
de dos cuerpos celestiales que colisionan,
como dos almas cuando se reconocen en la corporalidad.
Lo que doy cuando tu timidez suaviza los momentos en que estás presente por una eternidad.
No me hables como antes, platícame tus pensamientos recónditos
para estudiarte y extraer tu dulce esencia,
y con ella escribir un bello poema por una eternidad.
Por una eternidad
quiero conocer lo que te inspira
y de ello crear mundos compartidos.
Quiero que ocupes un espacio en mi mente
y lo pintes con los colores de tu alma.
Quiero que me aceleres el corazón
y me recuerdes lo que es sentirme viva por una eternidad.
Por una eternidad
quiero ser quien cuide tus días y tus noches,
quien vele tus sueños,
quien atestigüe tus alegrías,
y quien vea tus ideas materializarse por una eternidad.
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